Sara Revuelta, una ‘loca sobre ruedas’ que sueña con la NASA

A los dos años tuvo una lesión medular a causa de una leucemia. La madrileña, estudiante de Física, es una de las jugadoras de baloncesto en silla más laureada y en Tokio disputará sus primeros Juegos Paralímpicos.

‘Carpe Diem’ es su leitmotiv y el deporte, su antídoto para enfrentarse a cualquier desafío. A sus casi 24 años, Sara Revuelta es toda una referencia del baloncesto en silla español, una ‘guerrera’ con un currículum estelar que la convierte en una de las jugadoras más laureadas. En unos días hará historia junto a sus compañeras de la selección femenina en Tokio, ya que España disputará unos Juegos Paralímpicos 29 años después.

“Soy una ‘loca sobre ruedas’, la vida te pone obstáculos y tienes que aprender a sortearlos. A mí me puso una silla y la considero una cualidad más, como la que es alta, baja, flaca o tiene los ojos verdes, me tocó eso y soy muy feliz, vivo como quiero”, recalca la madrileña. A los dos años y medio le detectaron leucemia y hasta los cinco, el hospital pasó a ser su segunda casa. Tres años duros de quimioterapia por vía oral, intravenosa e intratecal. Esta última fue la que le causó una paraplejia incompleta.

“Era una niña y no era consciente de aquello, mis padres y mi hermano mayor sí lo pasaron mal. No me acuerdo de la última vez que caminé, todos mis recuerdos han sido acompañados de mi silla, que no la cambiaría por nada ya que no habría conseguido tantas cosas sin ella. Caminar no aparece entre mis deseos, la gente puede sorprenderse, pero para mí sería traumático despertarme un día y poder andar”, confiesa la deportista, que siempre saca el lado positivo de la adversidad.

Empezó a practicar natación como rehabilitación, pero le aburría estar en el agua. También hizo hipoterapia y tenis de mesa, que le encantaba, aunque lo tuvo que dejar porque el lugar para entrenar estaba lejos de casa. Su pasión por el baloncesto llegó con 14 años en una escuela de Alcobendas. “Fue amor a primera vista, me enganchó porque podía compartir un deporte con otros compañeros. Eso sí, al principio no era capaz de dar un pase a un metro y menos aún llegar a canasta cuando tiraba”, dice entre risas.

Hoy en día, Sara Revuelta es un pilar importante de la selección española y del CD Ilunion, uno de los mejores equipos de Europa. En nueve temporadas, la escolta ya acumula un brutal palmarés: bicampeona de Europa de clubes (2016 y 2017), tetracampeona de Liga (2015, 2016, 2017 y 2019) y hexacampeona de la Copa del Rey (2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020).

Su serenidad, osadía, inteligencia en la pista y responsabilidad en el trabajo le hacen tener un carácter ganador. “No soy una jugadora muy física, pero sí echada para adelante y valiente, cumplo con cada tarea que me piden. Cuando compites con los mejores del mundo, te ves obligada a entrenar mucho más y a dar un plus si quieres estar al nivel de ellos”, sostiene Sara Revuelta, que estudia cuarto de Física en la Universidad Complutense de Madrid, una carrera que estuvo cerca de hacer en Estados Unidos.

“Duré un mes en Alabama, no me gustó. Es un país diferente, el nivel deportivo era muy bajo y yo venía de competir por ganarlo todo con Ilunion. Y, encima, los estudios no compensaron, era como volver a Bachillerato y no quería dar un paso atrás”, asegura la madrileña, cuyo sueño desde pequeña “sería trabajar en la NASA, aunque sean seis meses como becaria. Aunque en el último año estoy descubriendo la meteorología, que junto a la geofísica es por dónde estoy tirando. El próximo curso haré prácticas en sismología”.

Ahora ha dejado aparcado su futuro profesional para centrarse en su siguiente reto, los Juegos Paralímpicos de Tokio, cita a la que España llega después de conseguir el billete con el cuarto puesto en el Europeo de Rotterdam (Holanda) en 2019. “Fue un cúmulo de emociones, esa vez no nos tocó llorar a nosotras, reímos por fin. Ha sido un camino muy duro, llevo en la selección desde 2013 y recuerdo que en las primeras concentraciones a las que asistí, dormíamos en un castillo en Toledo o en la casa del seleccionador, no había dinero y la pista nos salía gratis. Estar aquí es la recompensa al esfuerzo de nosotras y también del resto de compañeras que lucharon por este objetivo”, añade.

En la capital nipona cumplirá 24 años un par de días después de la inauguración de los Juegos, “el mejor regalo posible”. En el grupo B tendrán que lidiar con Holanda, Estados Unidos, China y Argelia, pero las chicas de Abraham Carrión están preparadas para plantar batalla. “Este equipo quiere más. Cuando llegamos al Mundial de Hamburgo en 2018, nos metimos en cuartos de final ganando a Australia y perdimos de un punto ante Estados Unidos. Ahí nos dimos cuenta de que podíamos hacer cosas importantes. Tenemos un gran grupo, han aparecido chicas nuevas que han subido el nivel, la medalla es muy complicada, pero alguna sorpresa podemos dar. Para ganarnos tendrán que sudar”, finaliza.

TEST TOKIO 2020. Conociendo a Sara Revuelta

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