La natación española se despide de la piscina de Tokio con 14 medallas

Dos oros, nueve platas y tres bronces ha sido el botín cosechado en los Juegos Paralímpicos. Marta Fernández, con tres metales, la deportista más laureada.

La natación vuelve a ser el caladero de medallas para la delegación española en unos Juegos Paralímpicos. Los nadadores han salpicado 14 preseas (dos oros, nueve platas y tres bronces) en la piscina del Centro Acuático de Tokio, tres menos que las conseguidas en Río de Janeiro 2016, pero ofreciendo una vez más un gran rendimiento.

Marta Fernández se ha convertido en la gran revelación del equipo español tras conquistar tres preseas en la capital japonesa. La burgalesa, que entrena en el Centro de Tecnificación Río Esgueva de Valladolid, subió al podio con un oro en 50 braza SB3, con una plata en 50 mariposa S4 y récord del mundo (40.22 segundos), y cerró su brillante participación en sus primeros Juegos con un bronce en 50 libre S4. Como recompensa a su actuación, será la abanderada española en la ceremonia de clausura.

Toni Ponce, uno de los baluartes de la selección nacional brilló con dos metales plateados. Fue segundo en 200 libre S5 y en 100 braza SB5, su prueba predilecta en la que perdió el duelo con el ruso Andrei Granichka. También cosecharon dobletes Sarai Gascón y Núria Marquès, sus compañeras de entrenamientos en el CAR de San Cugat bajo la dirección de Jaume Marcé. Sarai no faltó a su cita con las medallas y en sus cuartos Juegos se llevó una plata en 100 libre S9 y un bronce en 100 mariposa S9. Ya posee ocho preseas paralímpicas.

Por su parte, la joven de Castellví de Rosanes (Barcelona) degustó una dulce plata en 100 espalda S9 y un bronce en 200 estilos SM9, que se suman al oro y a la plata que consiguió hace cinco años en su debut en Río. El catalán Óscar Salguero fue plata en 100 braza SB8 y el donostiarra Íñigo Llopis alcanzó la plata en 100 espalda S8.

El veterano Miguel Luque fue el encargado de abrir el medallero español el primer día de competición con una plata en 50 braza SB3, prueba en la que siempre ha cazado una medalla en los seis Juegos que ha disputado. La abanderada española, Michelle Alonso, rugió en la piscina con una actuación soberbia para llevarse el oro en 100 braza SB14, aderezado con el récord del mundo (1:12.02). La ‘Sirenita’ de Tenerife ha ganado el metal dorado en esa prueba en Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020.

Y la gran Teresa Perales agrandó aún más su leyenda en la piscina al ganar una plata en 50 metros espalda S5. Llegaba con una luxación aguda en el hombro izquierdo, pero nada ha frenado su ímpetu, ilusión y ambición. “Roza casi el milagro”, decía tras subir al podio. La zaragozana cuenta en su palmarés con 27 medallas y tiene claro que va a pelear para estar en París 2024.

En Tokio, los nadadores también consiguieron 41 diplomas. Fueron muchos los que se metieron en finales y quedaron entre los ocho mejores clasificados, como Jacobo Garrido, David Levecq, Luis Huerta, Chano Rodríguez, José Ramón Cantero, María Delgado, Iván Salguero, Miguel Ángel Martínez Tajuelo, David Sánchez, Alejandro Rojas, Nahia Zudaire, Isabel Yinghua Hernández o Xavi Torres, quien ha hecho historia al convertirse en el cuarto deportista español en competir en siete Juegos Paralímpicos.

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