Gerard Descarrega y Guillermo Rojo vuelan hacia el oro

La pareja española conquista la medalla dorada en los 400 metros lisos T11. El atleta tarraconense revalida así su corona en los Juegos Paralímpicos.

Gerard Descarrega y su guía Guillermo Rojo conquista el oro en 400 metros T11. Fuente: CPE

Forman una pareja estelar, de esas que tienen un carácter indómito, voracidad y mucha complicidad. Unidos por una cuerda se funden en una sola figura que ejecuta a una velocidad endiablada una danza acompasada de zancadas y braceos. Gerard Descarrega y Guillermo Rojo han hecho historia en el Estadio Nacional de Tokio con una actuación magna cum laude tras conquistar el oro en los 400 metros lisos T11 (deportistas ciegos). El atleta tarraconense revalida así su corona en los Juegos Paralímpicos, ya que en Río de Janeiro 2016 también fue campeón, aunque con Marcos Blanquiño como guía.

El reloj Omega del marcador indicaba que eran las 20.39 horas. Bajo la noche cerrada de la capital nipona, con 29 grados y 62% de humedad, en la salida de tacos los españoles mostraban una sonrisa afilada, sabían que la gloria estaba a su alcance. Ambos salieron como un cohete por la calle 5, tratando de alcanzar a los camerunenses Guillaume Atangana y Donard Nyamjua.

Más que una amenaza, sus rivales fueron un propulsor más para Descarrega y Rojo, que con fuego en los pies entraron en erupción y a la salida de la última curva asestaron el hachazo exprimiendo un cambio de ritmo con el que ya no podrían hacer nada sus adversarios. El ácido láctico parecía no invadirles en la recta final, en la que volaron como aviones y desatados hasta cruzar la meta en 50.42 segundos. Los namibios Ananias Shikongo y Sem Shimanda se llevaron la plata (51.14) y los franceses Gauthier Makunda y Lucas Mathonat el bronce (51.74).

Entre fervorosos abrazos y gritos que retumbaban en el estadio, un gran teatro con las gradas vacías, ambos derramaban lágrimas de emoción sobre el tartán. Han tenido que superar obstáculos en las dos últimas temporadas para alcanzar la cima. En el Europeo de Berlín en 2018 debutaron y ganaron el oro cuando apenas habían realizado cinco entrenamientos juntos. Un año después tropezaron en el Mundial de Dubai tras ser descalificados y decidieron resetear y cambiar el chip.

Dos temporadas de obstáculos

Cuando llegó la pandemia de la Covid-19, Gerard dejó el Centro de Alto Rendimiento de Madrid y se marchó a Sevilla para vivir junto a su hija y a su pareja. Sin poder entrenar por culpa del coronavirus comenzaron los problemas físicos. De tanto impacto al hacer cinta de correr se acabó lesionando de la planta del pie derecho. Primero optó por tratamientos conservadores, pero no pudo evitar el quirófano y a principios de septiembre le quitaron un fibroma que se había formado a causa de una rotura en las fibras de la fascia plantar.

Su guía también decidió trasladarse con él a la capital andaluza para preparar los Juegos y llegaron lanzados al Europeo de junio en Polonia, donde se llevaron la plata. La mejoría en la pista ha ido a más en los últimos meses y lo han confirmado con la presea dorada en el mejor escenario posible, los Juegos Paralímpicos de Tokio. Para el tarraconense, que al cumplir los 18 años se instaló en sus ojos la ceguera que llevaba persiguiéndole desde que era un crío por una retinosis pigmentaria, es su segundo oro en la gran cita del deporte.

“Es felicidad pura lo que sentimos, es un sueño, ha sido una carrera perfecta. Estos Juegos era una reválida, han sido dos años difíciles, me lesioné del pie porque tenía que entrenar en un piso pequeño durante la pandemia. Los últimos cinco meses de preparación han sido agónicos y el hacer las cosas bien tiene su recompensa. Nos hemos escapado en la última recta, me notaba con fuerzas y he podido disfrutarlo porque veía que ganábamos”, ha apuntado Descarrega.

“Detrás de esta medalla hay muchísimo trabajo y sacrificio. Hemos tenido una operación, un cambio de ciudad y de dos entrenadores, mucha incertidumbre. Pero Gerard le echa huevos a la vida, estamos aquí porque hemos confiado en nosotros y nos ha salido bien. El tándem funciona, tenemos que tomarnos unas vacaciones, evaluar todo y espero que haya pareja para rato”, ha añadido Rojo.

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