Test Tokio 2020. Conociendo a Marta Arce

Marta Arce Payno (Valladolid, 1977). Judo. Plata en Atenas 2004, plata en Pekín 2008 y bronce en Londres 2012. En Tokio disputa sus cuartos Juegos Paralímpicos.

¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de unos Juegos?

El oro de Daniel Plaza en los 20 kilómetros marcha en Barcelona’92. Me sorprendió cómo podía andar tan rápido y durante tanto tiempo, no lo entendía -ríe-.

¿Qué cosas no pueden faltar en su maleta cuando viaja para competir?

Fotos plastificadas de mis tres hijos y chuches -ríe-.

Completa la frase. Si gana una medalla en Tokio…

Sería la felicidad absoluta. Si saco medalla lo mismo me pienso mi retirada y sigo. Después de unos Juegos me siento muy quemada y digo que lo dejo, pero siempre vuelvo -ríe-.

¿Qué apuesta estaría dispuesta a hacer por ganar una medalla?

Más locura que la que estoy haciendo ahora, imposible. Llevo varios años arrastrando lesiones y compaginando el deporte, con mi trabajo como fisioterapeuta y mi labor como madre. Estoy haciendo absolutamente todo por conseguir una medalla, más loca que yo no se puede estar -ríe-.

¿Un momento imborrable en unos Juegos?

Cuando gané el bronce en Londres 2012 y la Infanta Elena me abrazó, no me lo esperaba, estaba en la grada viéndome.

¿Alguna manía antes de salir a competir?

Muchísimas, como ir diciendo tonterías junto a mi entrenadora Sonia Andonegui de camino hacia el tatami para evadirme de lo que me rodea. Me gusta llevar siempre la misma camiseta, me reato varias veces el cinturón o me froto las plantas de los pies en los pantalones para quitarme sudor.

Un defecto y una virtud.

Mi nerviosismo en las competiciones y la perseverancia.

Una frase o lema.

Mi voluntad es el motor de mis sueños.

De no haber practicado judo, ¿qué deporte le habría gustado hacer?

Escalada, que ya la probé y me gusta.

¿A qué personaje retaría en su deporte?

Me gustaría tener en el tatami a una fila de políticos, los canearía a todos -ríe-. Les diría que espabilen y dejen de mirarse el ombligo.

¿Qué fotos decoraban su habitación cuando era pequeña?

Tenía un poster de Tom Cruise en la película ‘Top Gun’, otro del actor Kirk Cameron y uno de una campaña de la Federación Española de Judo en la que salían judokas olímpicos y paralímpicos.

Cuando era niña, ¿con qué soñaba ser de adulta?

Con ser veterinaria.

Algo que aún no haya hecho y que le gustaría hacer.

Ver la aurora boreal.

Si fuese presidenta del Gobierno, ¿qué cosas haría o cambiaría?

No tengo la solución ni debe ser fácil gobernar, pero me pongo mala cuando escucho a estos radicales hablar, los echaba a todos, están más preocupados en pelearse y no en resolver los asuntos que nos afectan. Dime cómo es la calidad de vida de las personas más vulnerables de tu país y te diré qué clase de país eres.

Si pudiera cenar con cualquier personaje, ¿a quién elegiría?

Al actor Leonard Nimoy, comandante Spock en ‘Star Trek’.

¿Cuál es su forma de desconectar?

Viendo películas o series de ciencia ficción, ‘Star Trek’ es mi favorito, aunque también me gusta el universo ‘Marvel’.

¿Qué alimento nunca falta en su nevera o despensa?

Queso manchego y jamón serrano -ríe-.

¿En qué tarea doméstica podría aspirar a medalla?

Soy buenísima buscando espacios donde no los hay, una gran creadora de huecos para organizar la casa.

¿Qué suele ver en televisión?

Un ratito las noticias y series.

Una canción que le motive.

‘Todo un hombre haré de ti’, de la película Mulan.

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